

Eduardo Viladés, MQMP.- “Mis padres me dieron todo lo que tenían, sin dudarlo ni un solo instante. A pesar de que la situación económica era muy complicada, me ayudaron a comprar el billete de avión y emprender el camino hacia lo desconocido”.
Corría el año 2007. Mireya acababa de cumplir 18 años. Quería algo diferente pero no sabía concretarlo. El arte siempre le había atraído y en su Bolivia natal se sentía un poco encorsetada: “Hay veces que lo inexplorado es el único modo de conocerse a una misma”.

Mireya Ingrid Rioja Armatta nació en la localidad de Cochabamba en 1988. Se graduó en la Escuela Superior de Diseño de La Rioja en la especialidad de Diseño de Moda. Muy pronto destacó por su estilo independiente, lejos de los cánones académicos y comerciales. Su arraigo cultural y su memoria histórica han sido la principal fuente de inspiración para el desarrollo de su talento y marcar una tendencia singular en todas sus creaciones.

“Me sorprende que la gente tenga claro cuál es su vocación a temprana edad. A los 18 años yo no tenía ni idea. Sabía que era una chica creativa, pero no hacia qué área me dirigiría”, asegura Mireya.
De hecho, en Bolivia, Mireya se había matriculado en la Universidad para estudiar Turismo e Idiomas. De la noche a la mañana lo dejó todo y vino a España. Algunos familiares ya habían emigrado en el pasado y no les había ido mal.
“Pensaba mudarme a Barcelona, pero me enteré de que habían abierto la carrera de Diseño de Moda en Logroño y no lo dudé. La Rioja sería mi hogar y la moda mi futuro”.
En un abrir y cerrar de ojos, esa indecisión de la adolescencia en cuanto a la vocación y el sendero que tomar en la vida se materializó. ¡Y de que manera!

Actualmente, Mireya Rioja Armatta es pionera en España en el uso de la fibra de alpaca en diseños de prêt-à-couture, innovando con los métodos tradicionales del punto y a su vez combinando tecnologías vanguardistas con tejidos y materiales poco convencionales.
“Tras un par de años de legalizaciones y gestiones burocráticas logré acceder a la carrera. Era una especialidad nueva en La Rioja, por lo que las primeras generaciones de diseñadores somos parte importante y fundamental de la transformación que aún sigue experimentando la Escuela Superior de Diseño de La Rioja”.

A Mireya le encanta comer y viajar. “Son mis dos grandes placeres. Tengo un apetito muy bueno y me gustan muchos tipos de comida. Al llegar a España me dejé cautivar por sus sabores. De hecho, preparo mucha comida española pero siempre le doy un toque boliviano. Soy una experta preparando potaje y platos con marisco”.
En La Rioja se ha dejado enamorar por los caparrones, las patatas con chorizo, la menestra de verdura, los champiñones al ajillo… Y por la bondad de sus habitantes.

“La moda en Logroño está dando sus primeros pasos”, afirma Mireya. “Al ser una ciudad pequeña los jóvenes deciden irse a sitios más grandes en busca de oportunidades”.
Mireya, sin embargo, pensó que su gran oportunidad estaba en el norte de España. Sentía a La Rioja como propia. Se convirtió en su hogar. “Me encantan los retos”, comenta Armatta. “La Rioja es perfecta porque tiene de todo. Buena comida, buen clima, buen carácter. ¿Por qué no hacer de La Rioja una referencia también en diseño de moda? “.
Cuando era pequeña, a Mireya le encantaba viajar con la imaginación a remotos parajes donde no existiese el dolor, donde se valorase a la gente por el ser y no por el estar, donde al diferente se le admirara por su valor y se asumiese su diferencia como propia. Estos valores son los que intenta transmitir con sus creaciones. Su moda está comprometida con el tiempo que le ha tocado vivir y desde Logroño quiere cambiar el mundo con su granito de arena.


“Logroño ofrece muchas posibilidades. Es una ciudad con excelentes infraestructuras y la calidad de vida es muy alta. La moda riojana es recatada, tímida. Tienen que ser conscientes de que tienen potencial y estilo propio. Las multinacionales generalizan el sector y los diseñadores debemos aportar el valor diferencial de marca Rioja con más fuerza. Ese es nuestro compromiso”.
Constancia, trabajo, independencia y la firme convicción de crear proyectos sociales y sostenibles ha permitido que Armatta sea una marca consolidada y única. Su intención es clara: fusionar pasado y futuro, artesanía con tecnología.


“Al crear una marca no sólo creas un estilo, buscas ser diferente y hacerte oír. Me gusta mezclar ese concepto de pasado y futuro porque nunca debemos olvidar de dónde venimos, pero sobre todo hacia dónde nos dirigimos en todos los aspectos de nuestra vida, no solo en la moda”.
La fibra de alpaca es el corazón de Armatta desde un principio. “Representa mi historia y mis orígenes. Es algo histórico, singular, duradero, natural, inexplorado, queda mucho camino por descubrir. Empecé a usar el nombre de Armatta desde que hacía mis proyectos en la escuela. Lo tenía claro. Armatta no es solo mi apellido, representa algo más”.
La historia es su principal fuente de inspiración, sobre todo aquella relacionada con la cultura incaica. “Busco en la naturaleza, con su constante transformación, esa vida que quiero que cobren mis diseños”. Ese ir más allá que supone Armatta está ligado a su compromiso social. “Como artista debo modificar el mundo que me rodea. Tengo que estar informada sobre temas candentes como el cambio climático, la lucha de clases o las desigualdades sociales para hacer que la cadena de diseño sea una historia de principio a fin”.

En este sentido, fruto de su conciencia social, destaca su colección Mother Earth. “Me atrae el cine de ciencia-ficción donde se vislumbra un futuro lejano. También veo documentales. De hecho, me inspiré en Home, de Yann Arthus–Bertrand, a la hora de diseñar Mother Earth”.

Yann Arthus–Bertrand es un renombrado fotógrafo francés. Su especialidad era la fotografía de animales, pero más tarde cambió a la fotografía aérea. Ha publicado más de 60 libros con sus instantáneas tomadas desde helicópteros y globos aerostáticos. Es asiduo en National Geographic y miembro de la Académie des Beaux-Arts de l’Institut de France. Dirigió “Home” en 2009. La película está enteramente compuesta por vistas aéreas de diversos lugares del mundo junto a la voz de un narrador. Muestra la diversidad de la vida en la Tierra y cómo el hombre se ha convertido en una amenaza para el equilibrio ecológico.

“Mother Earth la ideé como proyecto de fin de carrera con todo el cariño del mundo, pero ya encaminada a lo que buscaba: alpaca, realidad social y compromiso profesional. Es una colección atemporal para hombre y mujer enmarcada dentro de la filosofía Armatta. Es un concepto plagado de tradición pero también de innovación, lo que hace que sea una colección con mentalidad de futuro”.
Mother Earth es el reflejo del cambio climático que nos acecha, precisamente las enseñanzas que Arthus–Bertrand lleva años difundiendo. “El motor de la vida es el vínculo entre la naturaleza y los seres vivos. Todo está entrelazado, nada es autosuficiente. Agua y aire son inseparables. Tierra y fuego, indispensables para nuestro día a día. Estos cuatro elementos se han visto alterados por la actividad humana, haciendo que ese vínculo entre el hombre y la naturaleza se rompa”.

Mother Earth y sus diseños inspirados en el agua, el aire, la tierra y el fuego fue una de las protagonistas el pasado 18 de noviembre en el desfile que tuvo lugar en las Bodegas Franco Españolas de Logroño con motivo del Día de la Moda.
La internacionalización es el camino que Armatta pretende desde su misma gestación. “Mi objetivo a corto plazo es dar a conocer las cualidades de la fibra de alpaca mediante la participación en ferias, mercados y pasarelas de moda, como la trigésimo-segunda edición de Getxo Moda”.

Mireya participó en mayo de 2017 en este prestigioso certamen, cuyo jurado estuvo compuesto por los hermanos Alianto y por Isabel Zapardiez. La conjunción de moda con desarrollo sostenible y la impresión en 3D, mezcla de modernidad con tradición, dejó un buen sabor de boca en Vizcaya.

“La Rioja aún desconoce que tiene una diseñadora que trabaja una de las fibras más exclusivas del mundo. Afortunadamente, hace un mes inauguré un espacio de atención al público donde, poco a poco, voy dando a conocer la alpaca y mis servicios de atelier”. Precisamente Mireya nos ha recibido en este espacio, situado en el centro de la capital riojana, en una de sus zonas más comerciales, la Avenida de Portugal.
La fibra de alpaca es un tejido 100% natural que tiene una textura y suavidad únicas. Son prendas muy duraderas en el tiempo y ecológicas.


Armatta no sólo es una marca de moda sino también una causa.
La ONG Setem Rioja impulsa un conjunto de acciones para difundir y concienciar a la población sobre valores como la solidaridad y la igualdad para alcanzar los objetivos marcados por la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.
Mireya y una pequeña empresa familiar han elaborado ropa deportiva que demuestra que es posible producir con sostenibilidad, sin abusos laborales y apoyando el talento femenino.


En colaboración con la Federación Riojana de Voleibol, el Club Deportivo Delhuyar Logroño y jugadoras de voleibol de reconocimiento nacional han diseñado las camisetas del equipo riojano de balonvolea.


“La confección la realizaron familias de bajos recursos de Filipinas que están dentro de un proyecto de trabajo digno alejado de los terribles cánones de la explotación laboral”, afirma una orgullosa Mireya en su taller de la Avenida de Portugal de Logroño.
Con perseverancia e ilusión en lo que se hace se va cimentando el camino.
Mireya llegó a España en plena crisis pero, para ella, fue el acicate que necesitaba para prosperar.

“¿Crisis? Es una palabra que no me gusta porque es relativa. ¿Crisis para quién? Hay quién hace de “la crisis” una ventaja. Cometemos el error de echar la culpa de todo a la crisis. Yo emprendí mi viaje a España en plena crisis y, para mí, fue una oportunidad. Actualmente, la economía se está viendo afectada por una mala gestión. Eso pasará siempre, en mayor o menor grado. Nosotros, los creativos, debemos sacar todo nuestro potencial y trabajar duro para diferenciarnos de los demás”.

Y añade: “Las personas demandan cada día más y más deprisa. No solo es un tema monetario, hay un problema de desconocimiento de una necesidad verdadera, avanzar e innovar”.
Está claro que a sus 29 años Mireya sabe lo que quiere.
Tiene poso. Y se nota.
La confianza que sus padres depositaron en ella hace once años cuando voló sola sigue dándole fuerza. De hecho, su madre, costurera especializada en trajes de novia, es su principal referente. “Cuando me casé yo confeccioné mi traje de novia, pero ella vino ex profeso de Bolivia para ayudarme con la puntada final, por lo que puedo decir que en cierto sentido fue mi madre quien me hizo el vestido”, asegura nostálgica.
Mireya está dispuesta a colocar a La Rioja en el mapa de la moda española y conseguir que la fibra de alpaca se posicione como un tejido imprescindible.

Tiene muchos boletos para conseguirlo con su próxima colección de mujer, que se centrará en novia y fiesta. Saldrá a la luz en primavera y quiere presentarla en Getxo Moda en mayo. Sería su segunda participación consecutiva en el certamen vizcaíno. Como los buenos artistas, se resiste a darnos el nombre y apenas comenta que será una colección muy especial y delicada, “con transparencias, tejidos muy nobles y muy colorida”.
Moda sostenible concienciada con el tiempo que le ha tocado vivir.
Moda para soñar por un mundo mejor.